Ejercicios físicos de por vida.
La opinión general es que hacer ejercicios es un fastidio. Comprendo muchos lo vean como una esclavitud. Sin embargo, las caderas anchas, los muslos protuberantes y el talle gigantesco no resulta una alternativa agradable. Cuando pensamos de este modo, el ejercicio no resulta tan fastidioso.
Este programa de ejercicios está planeado para varios tipos de cuerpos y pensando para perder peso. Todos, no importa cuánto pesemos, comienzan con una serie de ejercicios respiratorios. Primero ponga algo de música. El ritmo y la melodía hacen que los ejercicios resulten más agradables. Comencemos.
Respiración profunda. De pie, con los hombros hacia atrás, el cuello recto y los pies separados (recuerde siempre revisar su postura antes de comenzar cualquiera de estos ejercicios.)
Aspire a través de la nariz y luego deje salir el aire lentamente por la boca. De este modo expande sus pulmones y activa el corazón…no existe una mejor manera de comenzar el día.
Trepar y estirar. Continúe de pie, con el estomago hundido, el cuello recto y mirando hacia el techo. Alce las manos sobre su cabeza como si estuviese listo para trepar por una siga. Alterne su respiración conforme mueve el tronco de un lado a otro. Inhale cuando “trepe” con la mano derecha y exhale cuando lo haga con la izquierda.
Debe sentir los hombros y la cintura tirantes (mantenga el estomago hundido y tenso). Solo piense en subir por esa soga cada vez más arriba.
Círculos con los brazos. Con las piernas juntas a la barbilla levantada, extienda ambos brazos, que deben estar tensos, y las palmos de las manos deben estar perpendiculares al suelo. Comience a girar sus brazos, primero en un sentido y a continuación en el otro. Empiece con pequeños círculos y luego, gradualmente, vaya agrandándolos. Respire con regularidad, manteniendo un flujo constante de aire por los pulmones. Inhale por la nariz y exhale por la boca.
Mini-abdominales. Acuéstese boca arriba en el piso. Doble las rodillas y separe los pies. Ponga las manos en la base de sus muslos. Aspire, teniendo la espalda y la cabeza apoyadas en el suelo. Exhale mientras desliza lentamente las manos hasta las rodillas. Mantenga su barbilla pegada al pecho. Inhale mientras vuelve a la posición original.
Mini-flexiones. Póngase boca abajo, apoyado en las rodillas con los pies en alto y las manos separadas unos 50 centimetros. Asegúrese de que la parte posterior del cuerpo mantenga el mismo ángulo respecto a las piernas. Esta posición libera toda la presión de su espalda. Sus brazos y tórax harán todo el trabajo. Inhale en la posicion inicial (con los codos rectos…revise su postura) y exhale mientras va bajando su cuerpo lentamente hacia el suelo a medida que dobla los codos. Aspire y recobre la posición original hasta que sus codos estén derechos otra vez. (Estos ejercicios son difíciles en un principio, pero no se rinda.)
Balanceo. Siéntese derecho con las piernas extendidas y juntas y los brazos estirados hacia el frente. En esta posición levante su cadera derecha y gire su tronco hacia el lado izquierdo. Luego a la inversa. Inhale al levantar el lado derecho y exhale al levantar el izquierdo. Recuerde mantener las piernas apretadas, levante sus caderas lo más alto posible y asegúrese de que su estómago esté hundido.
Y bien, ¿no estuvo tan mal, verdad? Estos simples ejercicios han activado su organismo. Cuando comience las mañanas con este ritual, tendrá un total control de su cuerpo.
Las tres fases del programa (la actitud mental, el régimen alimenticio y los ejercicios físicos) se complementan. Esa combinación hace que este programa para reducir peso, ganar energía y desarrollar un mejor cuerpo, sea único. Usted debe entender tambien que continuará haciendo ejercicio por el resto de su vida. Nunca se debe dejar de cuidar el cuerpo.
La balanza es su control y el espejo su testigo. Su actitud mental debe servirle como un ángel guardián. Mientras trabaja en cada hábito que tiene que ser reconstruido y aborda sus programas de ejercicios y comidas, repítase constantemente: “Puedo hacerlo”.
Yo lo hice. ¡Y sé que también usted puede hacerlo!
Este programa de ejercicios está planeado para varios tipos de cuerpos y pensando para perder peso. Todos, no importa cuánto pesemos, comienzan con una serie de ejercicios respiratorios. Primero ponga algo de música. El ritmo y la melodía hacen que los ejercicios resulten más agradables. Comencemos.
Respiración profunda. De pie, con los hombros hacia atrás, el cuello recto y los pies separados (recuerde siempre revisar su postura antes de comenzar cualquiera de estos ejercicios.)Aspire a través de la nariz y luego deje salir el aire lentamente por la boca. De este modo expande sus pulmones y activa el corazón…no existe una mejor manera de comenzar el día.
Trepar y estirar. Continúe de pie, con el estomago hundido, el cuello recto y mirando hacia el techo. Alce las manos sobre su cabeza como si estuviese listo para trepar por una siga. Alterne su respiración conforme mueve el tronco de un lado a otro. Inhale cuando “trepe” con la mano derecha y exhale cuando lo haga con la izquierda.
Debe sentir los hombros y la cintura tirantes (mantenga el estomago hundido y tenso). Solo piense en subir por esa soga cada vez más arriba.
Círculos con los brazos. Con las piernas juntas a la barbilla levantada, extienda ambos brazos, que deben estar tensos, y las palmos de las manos deben estar perpendiculares al suelo. Comience a girar sus brazos, primero en un sentido y a continuación en el otro. Empiece con pequeños círculos y luego, gradualmente, vaya agrandándolos. Respire con regularidad, manteniendo un flujo constante de aire por los pulmones. Inhale por la nariz y exhale por la boca.
Mini-abdominales. Acuéstese boca arriba en el piso. Doble las rodillas y separe los pies. Ponga las manos en la base de sus muslos. Aspire, teniendo la espalda y la cabeza apoyadas en el suelo. Exhale mientras desliza lentamente las manos hasta las rodillas. Mantenga su barbilla pegada al pecho. Inhale mientras vuelve a la posición original.
Mini-flexiones. Póngase boca abajo, apoyado en las rodillas con los pies en alto y las manos separadas unos 50 centimetros. Asegúrese de que la parte posterior del cuerpo mantenga el mismo ángulo respecto a las piernas. Esta posición libera toda la presión de su espalda. Sus brazos y tórax harán todo el trabajo. Inhale en la posicion inicial (con los codos rectos…revise su postura) y exhale mientras va bajando su cuerpo lentamente hacia el suelo a medida que dobla los codos. Aspire y recobre la posición original hasta que sus codos estén derechos otra vez. (Estos ejercicios son difíciles en un principio, pero no se rinda.)
Balanceo. Siéntese derecho con las piernas extendidas y juntas y los brazos estirados hacia el frente. En esta posición levante su cadera derecha y gire su tronco hacia el lado izquierdo. Luego a la inversa. Inhale al levantar el lado derecho y exhale al levantar el izquierdo. Recuerde mantener las piernas apretadas, levante sus caderas lo más alto posible y asegúrese de que su estómago esté hundido.
Y bien, ¿no estuvo tan mal, verdad? Estos simples ejercicios han activado su organismo. Cuando comience las mañanas con este ritual, tendrá un total control de su cuerpo.Las tres fases del programa (la actitud mental, el régimen alimenticio y los ejercicios físicos) se complementan. Esa combinación hace que este programa para reducir peso, ganar energía y desarrollar un mejor cuerpo, sea único. Usted debe entender tambien que continuará haciendo ejercicio por el resto de su vida. Nunca se debe dejar de cuidar el cuerpo.
La balanza es su control y el espejo su testigo. Su actitud mental debe servirle como un ángel guardián. Mientras trabaja en cada hábito que tiene que ser reconstruido y aborda sus programas de ejercicios y comidas, repítase constantemente: “Puedo hacerlo”.
Yo lo hice. ¡Y sé que también usted puede hacerlo!
- Fernando Gomez
Si quieres mas articulos como èste, Suscribete a mi blog por Email...es gratis!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario